Mientras, el PSOE ha sido el gran perdedor de la jornada, al hundirse a su mínimo histórico y lograr 18 asientos en la Asamblea, 10 menos que en las anteriores.
Los grandes ganadores de esta cita electoral inédita han sido Vox y Unidas por Extremadura, al lograr unos resultados históricos en esta región y mejorar notablemente su representación en la Asamblea.
En el caso de los de Santiago Abascal, han pasado de cinco asientos a 11, y en el caso de Unidas por Extremadura, han obtenido siete parlamentarios frente a cuatro que tuvieron en las anteriores elecciones.
Y todo ello, en unas elecciones que han registrado la participación más baja de su historia, pues solo han votado el 62,7% de los extremeños que estaban llamados a votar, 7,6 puntos porcentuales menos que en las anteriores autonómicas.
Pero esta participación tan baja no solo lo es en unas elecciones autonómicas en Extremadura, tampoco nunca antes habían votado tan poco los extremeños ni en unas municipales, ni en unas generales.
Cuando Guardiola adelantó las elecciones autonómicas al no poder aprobar los presupuestos regionales para 2026, lo hizo con un fin: poder gobernar sin ataduras, con las "manos libres" y sin tener que depender de Vox, su socio en el Gobierno hasta julio en 2024.
Sin embargo, la dirigente 'popular' no ha convencido y no ha logrado atraer más votos de los que obtuvo en la anterior cita.
Así, si quiere volver a ser investida, la candidata del PP vuelve a depender de los de Santiago Abascal, con cuyo líder no mantiene la mejor de las relaciones.
De hecho, durante la campaña, ambos se han lanzado reproches cruzados.
Guardiola llegó a llamar "señoros" a los de Vox, mientras que Abascal la tildó de "feminazi" y de ser la "Irene Montero del PP".
The political importance lies in whether the issue moves from public comment into formal action, party response, court record, election authority notice or administrative decision.